Amenorrea: por qué se detiene la menstruación y cuándo consultar
Este artículo es informativo y no sustituye una consulta médica. La ausencia de menstruación se diagnostica mediante un examen clínico y un estudio hormonal, no a partir de una página web. Si no tienes la menstruación desde hace tres meses, o si tu hija adolescente no la ha tenido a los 16 años, pide cita con un médico o una matrona.
Un retraso, luego dos. Al tercer mes sin menstruación, la pregunta se vuelve difícil de posponer: ¿está ocurriendo algo?
La amenorrea es el término médico que designa la ausencia de menstruación en una mujer en edad fértil. No es una enfermedad en sí misma, sino una señal. En tres situaciones es perfectamente normal: el embarazo, la lactancia y la menopausia. Fuera de ellas, indica que algo se ha desajustado en la cadena hormonal que regula el ciclo menstrual. El estrés prolongado, la pérdida de peso, un entrenamiento demasiado intenso o un trastorno hormonal: las causas son numerosas, a menudo identificables y, en la mayoría de los casos, reversibles.
Así puedes reconocer la amenorrea, saber qué la provoca, cómo afecta a la fertilidad y a los huesos, y cuándo es necesario consultar.
La amenorrea no es un diagnóstico, sino un síntoma. La pregunta nunca es «cómo hacer que vuelva la menstruación», sino «por qué se ha detenido».
- Amenorrea primaria: no haber tenido la primera menstruación a los 16 años, cuando normalmente aparece entre los 10 y los 15 años.
- Amenorrea secundaria: interrupción de la menstruación durante más de 3 meses en una mujer que hasta entonces tenía ciclos regulares. Es la situación más frecuente.
- Tres excepciones normales: embarazo, lactancia y menopausia.
- El primer paso: una prueba de embarazo, incluso cuando se piensa que es imposible.
- Las causas más frecuentes: estrés, pérdida de peso, deporte intenso, síndrome de ovario poliquístico, exceso de prolactina, dejar recientemente la píldora.
- El riesgo cuando se prolonga: la pérdida de densidad ósea. Se recomienda una densitometría ósea después de 6 meses sin menstruación.
- El error clásico: tomar una píldora para «regularizar la menstruación» antes de buscar la causa. Provoca sangrados artificiales y oculta el problema.
Qué es la amenorrea
Una definición sencilla, dos formas bien diferenciadas
La Assurance Maladie la define como la ausencia de menstruación en una mujer en edad de menstruar. Detrás de esta fórmula se esconden dos situaciones muy diferentes, que no tienen las mismas causas ni requieren el mismo tratamiento.
El Manual MSD aporta una precisión útil sobre la amenorrea secundaria: el umbral de 3 meses se aplica a las mujeres cuyos ciclos eran regulares, y pasa a ser de 6 meses o más cuando la menstruación ya era irregular. En otras palabras, si siempre has tenido un ciclo menstrual irregular, cuatro meses sin menstruación no tienen el mismo significado que en una mujer con ciclos regulares.
No debe confundirse con un simple retraso menstrual
Un ciclo se produce, de media, cada 28 días, y esta regularidad indica que el útero, los ovarios, la hipófisis y el hipotálamo funcionan de forma coordinada. Unos días de variación no tienen nada de anormal; una semana tampoco.
Hay dos términos que aparecen con frecuencia y conviene distinguir:
- El retraso menstrual se cuenta en días o semanas. Justifica una prueba de embarazo, no un estudio hormonal.
- La espaniomenorrea designa ciclos muy espaciados. La Sociedad Francesa de Endocrinología le reconoce un valor semiológico similar al de la amenorrea: una menstruación que solo aparece dos o tres veces al año debe estudiarse como una ausencia de menstruación.
Por último, los sangrados no son necesariamente la menstruación. Un spotting o unas pérdidas de sangre fuera de la menstruación pueden dar la impresión de que el ciclo continúa, cuando en realidad la ovulación ha cesado.
Las tres situaciones completamente normales
La amenorrea refleja un mal funcionamiento del organismo, salvo en tres casos en los que, por el contrario, es señal de que todo funciona como estaba previsto.
El embarazo, lo primero que hay que descartar
Es la causa más frecuente de ausencia de menstruación y también la primera que hay que comprobar sistemáticamente antes de plantearse cualquier otra cosa. Incluso cuando se utiliza un anticonceptivo, cuando las relaciones parecían no entrañar riesgo o cuando la convicción de estar embarazada es nula.
En la mayoría de los casos basta con una prueba de orina. En consulta, el médico puede solicitar una medición de beta-hCG en sangre, más precoz y fiable. Y no, la amenorrea no siempre está relacionada con un embarazo: simplemente es la primera hipótesis que se descarta porque es la más probable y la más fácil de comprobar. Cabe señalar, además, que aún es posible quedarse embarazada durante la menstruación, lo que relativiza la idea de un periodo sin riesgo.
La lactancia y el retorno de la menstruación tras el parto
Después del parto, la menstruación no vuelve inmediatamente. En caso de lactancia, la prolactina bloquea la ovulación y la amenorrea puede prolongarse varios meses. Es fisiológico, pero no constituye un método anticonceptivo fiable.
Después llega el retorno de la menstruación tras el parto, en una fecha que nadie puede predecir y, a menudo, con un flujo más abundante de lo habitual.
La menopausia y el periodo que la precede
La menopausia se confirma después de un año sin menstruación. Está precedida por una fase de transición, la perimenopausia, que comienza de media alrededor de los 47 años y se manifiesta con ciclos irregulares, un síndrome premenstrual más marcado con tensión mamaria y cambios de humor, sofocos y sudores nocturnos.
Durante este periodo, pueden pasar meses enteros sin menstruación y después volver un ciclo. No se trata de una amenorrea que haya que investigar, sino de un ovario que va dejando de funcionar progresivamente. Sin embargo, hay que tener cuidado de no confundirlo con una menopausia precoz: los mismos signos antes de los 40 años sí justifican una evaluación médica.
Las causas de la amenorrea secundaria
Una vez descartado el embarazo, comienza la investigación. Las causas se dividen en grandes grupos, y la entrevista médica suele orientar mucho antes de realizar un análisis de sangre.
El estrés, la pérdida de peso y el deporte intensivo
Es el trío más frecuente, y los tres remiten al mismo mecanismo: el hipotálamo pone el ciclo en pausa porque el organismo considera que no es un buen momento. Se habla de amenorrea hipotalámica funcional.
- Un estrés importante o un trauma. La Assurance Maladie señala que la mejora del estado psicológico permite que vuelva la menstruación. Nuestro artículo sobre cómo afecta el estrés a la menstruación detalla este proceso.
- Una restricción alimentaria y una pérdida de peso, siendo la anorexia nerviosa la forma más grave.
- Un entrenamiento deportivo intenso, cuando la masa grasa se vuelve insuficiente. Los deportes de resistencia, los deportes estéticos y los deportes con categorías de peso son los más afectados.
La recomendación de la Endocrine Society dedicada a esta forma de amenorrea establece dos referencias concretas. Está justificado realizar una evaluación cuando el intervalo entre los ciclos supera de forma persistente los 45 días, o cuando no hay menstruación durante 3 meses o más. Además, se trata de un diagnóstico de exclusión: solo se establece después de descartar las demás posibilidades.
En el caso de las deportistas, el tema va mucho más allá de la cuestión de la menstruación. Afecta a la disponibilidad energética, la recuperación y la masa ósea, como explicamos en menstruación y rendimiento deportivo.
El síndrome de ovario poliquístico
El síndrome de ovario poliquístico, o SOP, afecta al 5-10 % de las mujeres en edad fértil. Típicamente se manifiesta con ciclos muy largos, de más de 35 a 40 días, que pueden llegar hasta la ausencia completa de menstruación.
A menudo se acompaña de signos de hiperandrogenismo: vello excesivo, piel grasa y un acné hormonal persistente en la edad adulta. Es la combinación de estos signos y el espaciamiento de los ciclos la que orienta hacia este diagnóstico.
El exceso de prolactina y ciertos medicamentos
La prolactina es la hormona de la lactancia. Cuando su nivel aumenta fuera del embarazo y de la lactancia, bloquea la ovulación exactamente como lo hace después de un parto.
- Un adenoma productor de prolactina, un tumor benigno de la hipófisis, se trata con medicamentos (bromocriptina) o, más raramente, mediante cirugía.
- Los medicamentos pueden bastar para elevar la prolactina: antidepresivos, neurolépticos, corticoides.
El signo que debe alertar es la galactorrea, es decir, una secreción de leche sin relación con un parto reciente.
La insuficiencia ovárica, o menopausia precoz
Se trata de una interrupción del funcionamiento de los ovarios antes de los 40 años. Las posibles causas son la extirpación de los ovarios, la radioterapia pélvica, la quimioterapia, enfermedades autoinmunes como la tiroiditis de Hashimoto o la diabetes autoinmune, y ciertas anomalías genéticas, entre ellas el síndrome del X frágil.
El diagnóstico cambia por completo el tratamiento, ya que ya no se trata de esperar un retorno espontáneo, sino de organizar un seguimiento, especialmente óseo y cardiovascular.
La anticoncepción hormonal y la suspensión de la píldora
Dos situaciones opuestas pueden parecerse mucho desde fuera.
Con anticoncepción, la ausencia de menstruación suele ser esperable. El Manual MSD indica que los anticonceptivos que contienen únicamente un progestágeno, ya sean píldoras, inyecciones, implantes o dispositivos intrauterinos, provocan con frecuencia menstruaciones irregulares o amenorrea, y que una píldora combinada tomada de forma continua produce el mismo efecto. No se trata de un mal funcionamiento, y explicamos en detalle qué ocurre con la menstruación al tomar la píldora en un artículo específico.
Después de suspender la píldora, es normal pasar varias semanas sin menstruación, mientras el eje hormonal vuelve a funcionar. Sin embargo, el Seguro de Salud establece un límite claro: si han pasado más de 3 meses, la situación debe estudiarse. Una vez superado ese plazo, ya no se trata solo de una consecuencia de haberla suspendido; hay que buscar otra causa. Si tiene dudas sobre su anticoncepción, nuestra guía para elegir la píldora con conocimiento de causa repasa las opciones.
Las causas uterinas, más raras
El eje hormonal puede funcionar perfectamente y aun así no aparecer la menstruación, simplemente porque la sangre no puede salir o porque el endometrio ya no puede regenerarse.
- Las sinequias uterinas, es decir, la unión de las paredes del útero, después de una IVE, un legrado o una revisión uterina.
- Una estenosis cicatricial del cuello uterino, un cierre anormal que aparece después de una electrocoagulación o una conización.
| Contexto | Causa más probable | Signos asociados |
|---|---|---|
| Relaciones sexuales sin protección, incluso hace tiempo | Embarazo | Pechos sensibles, náuseas, fatiga. Primera prueba que debe hacerse |
| Pérdida de peso, dieta, entrenamiento intenso | Amenorrea hipotalámica | Sensibilidad al frío, fatiga, disminución de la libido |
| Shock emocional, sobrecarga prolongada | Amenorrea hipotalámica | Trastornos del sueño, ciclos largos antes de suspenderla |
| Ciclos largos desde siempre | Ovarios poliquísticos | Vello excesivo, acné, piel grasa |
| Secreción de leche fuera de la lactancia | Exceso de prolactina | Dolor de cabeza, alteraciones visuales si hay un adenoma |
| Sofocos antes de los 40 años | Insuficiencia ovárica | Sequedad vaginal, sudores nocturnos |
| Suspensión reciente de la píldora | Reanudación del eje hormonal | Es normal durante unas semanas; debe estudiarse después de 3 meses |
| IVE, legrado o conización recientes | Causa uterina | Dolor pélvico cíclico sin sangrado |
Desliza la tabla horizontalmente.
Este cuadro orienta, pero no permite establecer un diagnóstico definitivo. Pueden coexistir varias causas, y precisamente el objetivo de la evaluación es diferenciarlas. Otros aspectos de la vida cotidiana también influyen en la regularidad del ciclo; los hemos recopilado en nuestro artículo sobre los factores que alteran la menstruación, y la exposición a los disruptores endocrinos es uno de los temas que conviene vigilar.
Las causas de la amenorrea primaria
En la adolescente, el razonamiento médico parte de una observación sencilla: ¿se han desarrollado los caracteres sexuales secundarios o no? La respuesta divide el problema en dos escenarios.
Cuando la pubertad no se ha iniciado
El desarrollo puberal sigue una cronología bastante regular: la areola aumenta de tamaño alrededor de los 11 años, las glándulas mamarias se desarrollan y aparece el vello alrededor de los 12 años, y la primera menstruación llega alrededor de los 13 años. Nuestro artículo sobre la pubertad en las jóvenes detalla estas etapas.
Cuando no se observa ninguno de estos caracteres sexuales secundarios a los 16 años, las causas que se plantean son:
- Un retraso puberal simple, con diferencia la causa más frecuente, que se resuelve por sí solo.
- Una anomalía cromosómica, especialmente el síndrome de Turner.
- Una anorexia nerviosa precoz o un entrenamiento deportivo intenso.
- Una enfermedad endocrina, en primer lugar el hipotiroidismo.
- Una alteración de los ovarios después de un tratamiento, o un funcionamiento anómalo de la hipófisis o del hipotálamo.
Cuando la pubertad se ha desarrollado con normalidad
Si los caracteres sexuales secundarios están bien presentes, con glándulas mamarias desarrolladas y vello púbico, el eje hormonal funciona. El obstáculo es entonces anatómico y afecta al trayecto que debe recorrer la sangre para salir.
- Un himen imperforado, que impide el flujo. A menudo se manifiesta con dolores pélvicos cíclicos, sin ningún sangrado externo.
- Una malformación de la vagina.
- Ausencia de útero, el síndrome de Mayer-Rokitansky-Küster-Hauser. El Manual MSD sitúa esta agenesia en torno a una mujer de cada 5 000.
El médico se basa en el examen clínico y en una radiografía de la mano, que permite determinar la edad ósea y saber si el cuerpo presenta un retraso con respecto a la edad civil. Los tratamientos dependen de la causa: terapia hormonal, intervención quirúrgica en caso de obstrucción o tratamiento de la enfermedad subyacente. Para prepararte con tranquilidad para la llegada de la menstruación, nuestro artículo sobre la primera menstruación responde a las preguntas más frecuentes.
Los síntomas asociados a la ausencia de menstruación
La amenorrea rara vez aparece de forma aislada. Los síntomas que la acompañan suelen ser más informativos que la propia ausencia de menstruación, porque señalan la hormona implicada.
Los signos que orientan hacia una causa hormonal
- La galactorrea, secreción de leche sin relación con un parto, orienta hacia un exceso de prolactina.
- El hirsutismo, con vello en el labio superior, el mentón o entre los senos, y más ampliamente la virilización, indica una producción excesiva de andrógenos por los ovarios o las glándulas suprarrenales.
- Los dolores de cabeza asociados a alteraciones del campo visual hacen pensar en un tumor de la hipófisis. Es el signo que justifica una consulta rápida.
Los signos de carencia de estrógenos
Cuando la amenorrea se acompaña de un descenso drástico de los estrógenos, el cuerpo reacciona como lo haría durante la menopausia: sofocos y sequedad vaginal. A menudo completan el cuadro el cansancio, una sensibilidad inusual al frío, una disminución de la libido y trastornos del sueño.
Estos signos no solo son incómodos. Anuncian el riesgo para la salud ósea descrito más adelante y son precisamente los que justifican no dejar que una amenorrea se prolongue con el pretexto de que no duele.
Cómo se diagnostica la amenorrea
La consulta y el examen clínico
La consulta comienza con un interrogatorio completo, seguido de un examen general que incluye la medición del peso y la talla, y el cálculo del IMC. El médico busca un exceso de vello, acné y seborrea. En caso de amenorrea primaria, evalúa con precisión el desarrollo puberal.
Puede proponerse un examen ginecológico, eventualmente acompañado de una citología, con su consentimiento, y no se realiza en jóvenes vírgenes. En esta ocasión, a veces se registra la posición del útero, sin consecuencias para el ciclo: hemos dedicado un artículo al útero en retroversión para aclarar este malentendido frecuente.
Los análisis hormonales y las pruebas de imagen
El estudio se realiza por etapas. El profesional sanitario no prescribe todo de una vez: cada resultado orienta el siguiente.
| Examen | Qué busca | Cuándo |
|---|---|---|
| Beta-hCG en sangre | Un embarazo | En primer lugar, de forma sistemática |
| FSH y LH | El nivel de control hipofisario | Evaluación inicial |
| Estradiol y progesterona | La producción ovárica | Evaluación inicial |
| Prolactina | Un adenoma, un efecto medicamentoso | Evaluación inicial |
| Testosterona | Un hiperandrogenismo | Si hay exceso de vello, acné o virilización |
| Hormona antimülleriana (AMH) | La reserva ovárica | Como segunda opción |
| Ecografía abdominopélvica | Útero, ovarios, malformaciones | Muy frecuente |
| Radiografía de la mano | La edad ósea | Sobre todo en caso de amenorrea primaria |
| Resonancia magnética hipotálamo-hipofisaria | Una lesión de la hipófisis | Ante cualquier amenorrea hipotalámica |
| Cariotipo | Una anomalía cromosómica | Amenorrea primaria, insuficiencia ovárica |
Desliza la tabla horizontalmente.
La Sociedad Francesa de Endocrinología insiste en un punto que a menudo se pasa por alto: se recomienda una resonancia magnética hipotálamo-hipofisaria ante cualquier amenorrea hipotalámica. Por tanto, una amenorrea atribuida demasiado rápidamente al estrés merece este examen, aunque solo sea para descartar una lesión.
Ausencia de menstruación, fertilidad y embarazo
Una amenorrea no es una infertilidad definitiva
La ausencia de menstruación suele significar que no hay ovulación y, por tanto, que no es posible un embarazo mientras dure la situación. Es cierto, y es legítimamente lo que más preocupa.
Pero también es temporal en la mayoría de los casos. Las amenorreas relacionadas con el estrés, la pérdida de peso o el deporte son reversibles: la Assurance Maladie señala explícitamente que la mejora del estado psicológico permite que vuelva la menstruación. Recuperar peso, reducir la carga de entrenamiento, tratar un exceso de prolactina o un hipotiroidismo suele bastar para reactivar el ciclo. Solo algunas causas, entre ellas la insuficiencia ovárica prematura, comprometen la fertilidad a largo plazo y justifican un seguimiento especializado.
Se puede ovular antes de volver a tener la menstruación
Este es el punto que todo el mundo olvida, y tiene consecuencias muy concretas. La ovulación precede a la menstruación en aproximadamente dos semanas, no la sigue. Por tanto, una mujer cuyo ciclo se reanuda ovula antes de haber tenido la menor confirmación mediante un sangrado.
En otras palabras, una amenorrea nunca sirve como método anticonceptivo, y el primer ciclo que se reanuda puede dar lugar a un embarazo sin que la menstruación haya reaparecido. Esto es especialmente cierto durante el posparto, cuando la lactancia retrasa el retorno de la menstruación, pero no lo elimina. Además, las modificaciones de la mucosidad cervical son una de las pocas señales que permiten detectar una ovulación en ausencia de un punto de referencia menstrual, y la fase lútea que sigue determina cuándo reaparecerá la menstruación.
Los riesgos de una amenorrea que se instala
La pérdida de densidad ósea, el riesgo mejor documentado
Esta es la verdadera razón por la que no se debe dejar que una amenorrea se prolongue indefinidamente, y rara vez es la que se explica en consulta. Los estrógenos protegen los huesos. Cuando sus niveles se desploman durante meses, la densidad mineral ósea disminuye, con riesgo de osteopenia y posteriormente osteoporosis, y por tanto de fracturas.
La recomendación de la Endocrine Society es concreta y fácil de recordar: se sugiere realizar una medición de la densidad mineral ósea mediante densitometría ósea (DXA) a toda adolescente o mujer que presente 6 meses o más de amenorrea, y antes si existe desnutrición grave o fragilidad ósea conocida. La masa ósea se construye sobre todo antes de los 25 años: por eso, una amenorrea prolongada durante la adolescencia o en la adultez temprana puede pasar factura mucho más tarde.
Muchas personas creen que tomar una píldora para «hacer que vuelva la menstruación» protege los huesos. La misma recomendación de la Endocrine Society dice lo contrario: desaconseja el uso de una píldora anticonceptiva con el único objetivo de recuperar la menstruación o mejorar la densidad ósea en caso de amenorrea hipotalámica funcional. El sangrado reaparece, la causa permanece y el seguimiento se interrumpe por falta de un síntoma visible.
Las demás consecuencias
El Manual MSD también incluye los trastornos cardiovasculares entre los efectos a largo plazo de una carencia de estrógenos. Y cuando la amenorrea se debe, por el contrario, a un exceso de estrógenos no compensado por la progesterona, como ocurre en algunas anovulaciones, el riesgo se desplaza al otro lado: sangrados prolongados, hiperplasia y cáncer de endometrio.
Dos mecanismos opuestos, una misma conclusión: un ciclo que ha dejado de funcionar nunca es neutro, y la causa identificada es la que determina el seguimiento. En lo que respecta a los sangrados anormales, nuestros artículos sobre los coágulos de sangre durante la menstruación y sobre menstruación y anemia completan el panorama.
Qué hacer cuando la menstruación no vuelve
Lo que corresponde al médico
L’Assurance Maladie establece una regla que debería figurar en negrita en todos los artículos sobre el tema: «El diagnóstico de la causa de la amenorrea debe realizarse antes de prescribir cualquier tratamiento.» Añade que tomar una píldora estroprogestágena para regularizar la menstruación solo provoca menstruaciones artificiales.
Llevado a la práctica, esto significa que un tratamiento que hace reaparecer el sangrado sin haber identificado la causa no cura nada. Simplemente vuelve invisible el problema. El tratamiento depende por completo del diagnóstico: tratar el hipotiroidismo, reducir la prolactina, acompañar la recuperación de peso, adaptar la carga de entrenamiento, operar una obstrucción o instaurar un tratamiento hormonal en caso de insuficiencia ovárica.
Lo que puede hacer por su cuenta
- Hacerse una prueba de embarazo antes que nada, aunque parezca innecesario.
- Anotar la fecha de la última menstruación y cómo se fueron espaciando los ciclos antes de que se interrumpieran. Es la información más útil que aportará en la consulta.
- Repasar los últimos seis meses: pérdida de peso, cambio de alimentación, aumento del volumen de entrenamiento, periodo de estrés intenso, nuevo medicamento, suspensión de la anticoncepción.
- Revisar su ingesta si ha reducido sus porciones. Nuestro artículo sobre qué comer durante la menstruación ofrece pautas sobre el hierro y el equilibrio alimentario.
- No tomar nada por iniciativa propia para provocar la menstruación. Las plantas y los remedios de este tipo no actúan sobre la causa y pueden distorsionar la evaluación.
- Más de 3 meses sin menstruación en una mujer que hasta entonces tenía ciclos regulares, o más de 6 meses si los ciclos ya eran irregulares.
- No haber tenido la primera menstruación a los 16 años o no presentar ningún signo de pubertad a los 14 años.
- Secreción de leche fuera del embarazo y la lactancia.
- Dolores de cabeza acompañados de alteraciones de la visión.
- Vello que aparece rápidamente, cambio de voz, aumento inusual de la masa muscular.
- Dolores pélvicos cíclicos sin ningún sangrado en una adolescente.
- Sofocos antes de los 40 años.
Ninguno de estos signos debe interpretarse por separado. Justifican una consulta, no una conclusión.
El regreso de la menstruación, a menudo impredecible
Tres situaciones en las que la fecha sigue siendo una sorpresa
Cuando se trata la causa o se recupera el equilibrio, vuelve la menstruación. Sin avisar y rara vez en el momento elegido.
- Después de dejar la píldora, el primer ciclo espontáneo llega en un momento que nada permite predecir.
- Después de un parto, la vuelta de la regla aparece en una fecha variable según la lactancia y, a menudo, con un flujo más abundante que el de antes del embarazo.
- Después de una amenorrea hipotalámica, recuperar peso o reducir el entrenamiento reactiva el ciclo sin calendario.
En los tres casos, la misma escena se repite: varias semanas comprobando, llevando una protección por si acaso o siendo sorprendida. Algunas optan entonces por llevar continuamente una protección lavable, lo que resuelve la cuestión sin tener que pensar en ello.
Una protección que se lleva sin pensar en ella
Una braguita menstrual se lleva como una prenda interior normal. No se ve, no se nota y absorbe si llega la regla. Es el único beneficio real que ofrece aquí, y es puramente práctico: no tener que anticipar una fecha que se desconoce.
El más discreto
Más vendida
Algodón orgánico
Hay que decirlo claramente: una braguita menstrual no hace que vuelva la regla, no trata ninguna causa de amenorrea y no sustituye una evaluación médica. Solo sirve para no verse desprevenida el día en que se reanude el ciclo.
La elección depende sobre todo de lo que espera del periodo: máxima discreción con el Tanga, capacidad de absorción con una braguita para flujo medio o tejido natural en contacto con la piel con las braguitas menstruales de algodón. Si duda entre los modelos, nuestro comparador de braguitas menstruales los pone frente a frente. Después de un parto, la gama de braguitas posparto es más adecuada, y las deportistas encontrarán modelos específicos en el equipamiento para deportistas.
Preguntas frecuentes sobre la amenorrea
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01¿Qué es la amenorrea y a partir de cuándo se considera ausencia de menstruación?
La amenorrea es la ausencia de menstruación en una mujer en edad de menstruar. Se habla de amenorrea primaria cuando una adolescente no ha tenido su primera menstruación a los 16 años, aunque normalmente aparece entre los 10 y los 15 años. Se habla de amenorrea secundaria cuando la menstruación se interrumpe durante más de 3 meses en una mujer que hasta entonces tenía ciclos regulares. El Manual MSD eleva este umbral a 6 meses o más cuando los ciclos ya eran irregulares.
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02¿La ausencia de menstruación siempre está relacionada con un embarazo?
No, pero el embarazo sigue siendo la causa más frecuente y la primera que debe descartarse, incluso usando anticonceptivos y aunque parezca improbable. Una prueba de orina o una medición de beta-hCG en sangre permite determinarlo en pocos minutos. Las otras dos situaciones en las que la ausencia de menstruación es normal son la lactancia, cuando la prolactina bloquea la ovulación, y la menopausia, que se confirma después de un año sin menstruación.
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03¿Cuáles son las causas más frecuentes de la amenorrea secundaria?
Después del embarazo, la lactancia y la menopausia, las causas más frecuentes son un estrés importante, una pérdida de peso o una restricción alimentaria, un entrenamiento deportivo intenso, el síndrome de ovario poliquístico, que afecta al 5-10 % de las mujeres en edad fértil, un exceso de prolactina debido a un adenoma o a un medicamento, una insuficiencia ovárica antes de los 40 años y la interrupción reciente de la píldora anticonceptiva. Más raramente, el obstáculo es uterino, debido a sinequias o a una estenosis del cuello uterino.
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04¿El estrés puede realmente hacer que desaparezca la menstruación?
Sí. Se habla de amenorrea hipotalámica funcional: el hipotálamo pausa el ciclo debido a un estrés prolongado, una pérdida de peso, un exceso de ejercicio o una combinación de los tres. El Seguro de Salud francés indica que la mejora del estado psicológico permite que vuelva la menstruación. Sin embargo, es un diagnóstico de exclusión, que solo se establece después de descartar las demás causas, y la Endocrine Society recomienda realizar una evaluación cuando el intervalo entre ciclos supera de forma persistente los 45 días o en caso de amenorrea de 3 meses o más.
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05¿Cuáles son los riesgos para la salud si la amenorrea persiste?
El riesgo mejor documentado es la pérdida de densidad ósea, relacionada con la carencia de estrógenos, que puede evolucionar a osteopenia y posteriormente a osteoporosis, con riesgo de fracturas. La Endocrine Society sugiere medir la densidad mineral ósea mediante densitometría ósea en toda adolescente o mujer que presente 6 meses o más de amenorrea. El Manual MSD también menciona los trastornos cardiovasculares entre los efectos a largo plazo de la carencia de estrógenos. Por el contrario, una anovulación con estrógenos no compensados por progesterona expone a hiperplasia y cáncer de endometrio.
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06¿Cómo se diagnostica y qué pruebas son necesarias?
La consulta comienza con una entrevista clínica, la medición del peso y la talla, el cálculo del IMC y la búsqueda de signos como vello excesivo o acné. El estudio incluye una determinación de beta-hCG y, después, análisis hormonales: FSH, LH, estradiol, progesterona y testosterona en caso de signos de hiperandrogenismo. La hormona antimülleriana se solicita como segunda opción. Según el caso, pueden añadirse una ecografía abdominopélvica, una radiografía de la mano para determinar la edad ósea, una resonancia magnética hipotalamohipofisaria y un cariotipo.
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07¿Se puede quedar embarazada cuando no se tiene la menstruación?
Sí, y es un punto que a menudo se malinterpreta. La ovulación precede a la menstruación aproximadamente dos semanas; no ocurre después de ella. Por tanto, una mujer cuyo ciclo se reanuda ovula antes de haber tenido el más mínimo sangrado que se lo indique. La amenorrea nunca sirve como método anticonceptivo, tampoco durante la lactancia, cuando el retorno de la menstruación se retrasa, pero no desaparece.
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08¿Cuánto tiempo es normal estar sin menstruación después de dejar la píldora?
Es normal pasar varias semanas sin menstruación después de dejar un anticonceptivo hormonal, mientras el eje hormonal recupera su funcionamiento. El Seguro de Salud fija el límite en 3 meses: después de ese plazo, la situación debe evaluarse médicamente. Ya no se trata simplemente de una consecuencia de haberlo dejado, por lo que debe buscarse otra causa.
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09¿La amenorrea se cura y cuáles son los tratamientos?
No se trata la amenorrea, sino su causa. El Seguro de Salud es explícito: el diagnóstico de la causa debe realizarse antes de cualquier prescripción, y una píldora estroprogestágena tomada para regularizar la menstruación solo provoca menstruaciones artificiales. Según el diagnóstico, el tratamiento puede consistir en terapia hormonal, una intervención quirúrgica en caso de obstrucción o el tratamiento de la enfermedad subyacente. En caso de amenorrea hipotalámica funcional, la Endocrine Society desaconseja el uso de una píldora anticonceptiva con el único objetivo de recuperar la menstruación o mejorar la densidad ósea.
- Seguro de Salud, ¿Qué es la amenorrea y cuándo hay que preocuparse por la ausencia de menstruación?, definiciones y situaciones fisiológicas.
- Seguro de Salud, Amenorrea secundaria, interrupción de la menstruación durante más de 3 meses: ¿cuáles son las causas?
- Seguro de Salud, Ausencia de menstruación en una adolescente de 16 años o amenorrea primaria
- Seguro de Salud, Consulta y evaluación médica en caso de ausencia de menstruación, pruebas y advertencias sobre la prescripción.
- Manual MSD, edición profesional, Amenorrea, umbrales diagnósticos, signos clínicos, anticoncepción y efectos a largo plazo.
- Sociedad Francesa de Endocrinología, Tema 42, Amenorrea, espaniomenorrea y papel de la resonancia magnética hipotalámico-hipofisaria.
- Gordon CM, Ackerman KE, Berga SL et al., Amenorrea hipotalámica funcional: guía de práctica clínica de la Sociedad de Endocrinología, Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism, 2017, 102(5), 1413-1439.
































