Aprender a escucharse durante la menstruación

Nuestro ritmo de vida moderno a menudo nos lleva al límite. Y cuando nos encontramos en una situación de debilidad, incluso de forma pasajera como durante un síndrome premenstrual por ejemplo, ya no soportamos toda la presión que se nos impone. Desafortunadamente, nuestra educación y cultura no nos han enseñado a reconocer ni a escuchar las señales que nuestro cuerpo y mente nos envían diariamente. Sin embargo, podríamos obtener grandes beneficios físicos y psicológicos de ello.

Escuchar nuestro ciclo menstrual susurrar a nuestro oído

Escuchar nuestro ciclo menstrual puede ayudarnos a comprender mejor nuestras necesidades. Es difícil encontrar tiempo, en calma, para captar las sutilezas de nuestras sensaciones y emociones. Pero difícil no significa imposible. Puede ser interesante llevar un diario menstrual en el que anotemos nuestros estados emocionales y deseos físicos (alimentación, necesidad de moverse, libido, etc.). Con el tiempo, surgirán tendencias y será más fácil identificar las diferentes fases de nuestro ciclo menstrual. También aplicaciones móviles eficaces pueden ayudarnos a realizar este proceso de autoescucha.

La atención plena aplicada a la menstruación

La atención plena es una práctica especialmente adecuada para la autoescucha. Se trata de intentar conectarse tanto como sea posible con el momento presente. Para ello, hay que dejar de pensar en el pasado, en el futuro y en el «más allá». Los pensamientos deben estar completamente enfocados en lo que sucede aquí y ahora.

Para lograr alcanzar este estado difícil de definir, se utilizan varias técnicas. Por ejemplo, se puede concentrar en la respiración, pero también en todas las sensaciones presentes en nuestro cuerpo. Durante la menstruación, esto puede ser la contracción del útero, la tensión en los senos, el flujo de sangre, etc.

También es posible poner el cuerpo en movimiento y alcanzar un alto nivel de concentración en la acción elegida. Aquí pensamos en el yoga, la caminata activa, una actividad manual o incluso las tareas del hogar. Cuando lavas los platos, piensas en otra cosa, como todo el mundo. La atención plena invita a concentrarse en las sensaciones experimentadas durante este acto cotidiano y sencillo: la temperatura del agua y el bienestar que provoca, los movimientos realizados, nuestra postura, el ruido de la vajilla al chocar, etc.

En cuanto a la menstruación, se puede intentar cuidarse con atención plena: ducharse, limpiar la braga menstrual, preparar un remedio natural contra los dolores abdominales, etc. Esta toma de conciencia permite vivir la menstruación plenamente y aceptarla mejor.

 

Adaptar el estilo de vida a la menstruación

Una vez detectadas las necesidades y deseos, se puede pasar a la fase de adaptación. Después de todo, ¿por qué esforzarse incluso los días en que nuestro cuerpo nos pide reducir la actividad? ¿Qué nos impulsa, o incluso nos obliga, a hacer eso? Durante siglos, la fisiología femenina ha sido poco respetada. Hoy las cosas están cambiando. Las mujeres occidentales comienzan a poder decir en voz alta que tienen la menstruación y que una pausa sería bienvenida.

La menstruación suele ser sinónimo de cansancio. Este fenómeno, que los hombres no experimentan, debería permitirnos adoptar un estilo de vida diferente al suyo durante algunos días al mes. Por supuesto, cada mujer siente las cosas de manera diferente y no todas tienen los mismos objetivos de vida. Algunas no sienten la necesidad de cambiar nada durante su menstruación, mientras que otras viven un verdadero infierno al tener que continuar su vida como si nada pasara.

 

¿Y si respetáramos nuestras propias necesidades? Posponer el trabajo si se es independiente. Dejar a los niños al cuidado de alguien cuando se necesite. Quedarse en la cama todo el día con una bolsa de agua caliente en el abdomen si eso ayuda, y muchas otras cosas. Tomarse el tiempo para escuchar, analizar y adaptar nuestro estilo de vida permite justificar ante nosotras mismas las decisiones tomadas y alejar definitivamente cualquier sensación de debilidad o culpa. Porque no olvidemos que este proceso de autoescucha tiene como objetivo vivir mejor en general y, por lo tanto, no debe ir acompañado de ningún sentimiento negativo.

Por Emilie