La copa menstrual: todo para usuarias bien informadas
La copa menstrual es una protección higiénica interna reutilizable. Alternativa ecológica a los tampones desechables, es valorada por su aspecto económico y cero residuos. ¿Cómo es? ¿Cómo usarla de forma segura? ¿Qué tener en cuenta para elegir una copa de calidad?
¿Qué es una copa menstrual?
Tiene la forma de una copa flexible o campana, terminada en un pequeño tallo o anillo. Está fabricada en silicona, caucho o látex. Ella es la copa menstrual: una de las protecciones higiénicas modernas y económicas que ofrece una verdadera alternativa cero residuos a los tampones desechables.
El principio es simple: la copa no absorbe la sangre, la recoge y la retiene hasta que la usuaria la vacía a intervalos regulares.
👉 Sin embargo, como la copa no puede usarse más de 4 horas, se recomienda optar por bragas menstruales adecuadas para la noche para asegurar una protección óptima durante el sueño.



















¿Cómo usar la copa menstrual?
Hechas las presentaciones, llegamos al meollo del asunto: la copa, ¿cómo colocarla? En teoría, posicionar una copa no es más difícil que aplicar un tampón. En la práctica, hay que esperar algunos cambios. Antes que nada, hay que saber que la copa debe estar limpia antes de usarla. Una pequeña esterilización en agua hirviendo es suficiente (nunca usar lejía: la copa y el cloro no se llevan bien). ¿Manos y copa limpias? ¡Podemos empezar! Primer paso, doblar la copa por la mitad para introducirla más fácilmente en la vagina. Una vez en posición, se despliega sola. Allí, se adapta a las paredes vaginales y se adhiere a las mucosas de forma hermética para evitar fugas. Según el modelo, la capacidad de la copa puede variar de 10 a más de 35 ml (equivalente a 2 tampones).
Para retirar la copa, se tira suavemente del pequeño tallo. También puedes pellizcar directamente la base de la copa para evitar el efecto ventosa y empujar ligeramente con los músculos del perineo. Asegúrate de mantener la copa en posición vertical para evitar cualquier riesgo de fugas.
Último paso: vaciar el contenido de la copa en el inodoro, enjuagarla cuidadosamente y volver a colocarla.
¿Cómo cuidar la copa menstrual?
No siempre es posible esterilizarla entre usos, por lo que lo más seguro es lavar la copa con jabón o mejor con un limpiador específico (sin perfume y pH neutro) en el lavabo más cercano antes de volver a colocarla. Sin embargo, será necesario esterilizarla al final del ciclo o justo antes del siguiente. La operación consiste en hervir la copa menstrual para eliminar gérmenes y bacterias dañinas en la superficie. La esterilización puede hacerse en una olla o en el microondas.
¿Por qué tomar tantas precauciones? Para evitar riesgos de infecciones vaginales o de síndrome de shock tóxico (SCT). De hecho, la copa menstrual contribuye a la acumulación de sangre dentro de la vagina. Después de un tiempo, esta sangre estancada puede favorecer la proliferación de estafilococos dorados responsables de infecciones vaginales. Estas bacterias, presentes naturalmente en las mucosas, pueden en el peor de los casos causar el síndrome de shock tóxico (SCT). Particularmente insidiosos, los estafilococos dorados pueden resistir el lavado convencional. Solo una esterilización en agua hirviendo entre cada uso puede eliminarlos.
¿Cómo asegurarse de elegir una copa de calidad?
Para elegir una copa de calidad con seguridad, la Anses (Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria de la Alimentación, del Medio Ambiente y del Trabajo) recomienda seleccionar protecciones higiénicas internas que muestren la siguiente información:
- Aviso sobre el síndrome de shock tóxico y los síntomas que requieren consultar rápidamente al ginecólogo o médico;
- Advertencia para usuarias con diagnóstico previo de síndrome de shock tóxico, para quienes se desaconseja el uso de protecciones higiénicas internas;
- Recomendaciones sobre la duración máxima de uso (aproximadamente 4 a 6 horas), excluyendo el uso de la copa durante toda una noche de sueño;
- Indicaciones sobre las medidas de higiene indispensables (lavado de manos, desinfección de la copa entre cada uso);
- Precisión sobre las reglas de uso (la copa debe usarse exclusivamente durante la menstruación y vaciarse regularmente).
Copa menstrual: ventajas y desventajas
Tras escuchar las opiniones de muchas usuarias, aquí están los puntos positivos que se pueden atribuir a la copa.
- Primer punto fuerte: la copa es una protección higiénica reutilizable y cero residuos que puede durar varios años. Adiós a los tampones desechables dañinos para el medio ambiente.
- Segundo punto fuerte: la copa es económica. Su costo, entre 15 y 30 euros, se amortiza en 6 meses de uso.
- Tercer punto fuerte: la copa puede cambiarse con menos frecuencia que un tampón (nunca más de 4 horas): su capacidad puede llegar hasta 35 ml (equivalente a 2 tampones);
- Cuarto punto fuerte: la copa es hipoalergénica y respetuosa con la flora vaginal. Es una alternativa atractiva para usuarias que asocian las protecciones internas con hongos, irritación e infección.
Como toda moneda tiene su reverso, aquí están los puntos débiles frecuentemente mencionados sobre la copa.
- Primer inconveniente: la copa puede ser difícil de manejar al principio. Su inserción a veces requiere lubricante cuando el flujo es ligero. En la mayoría de los casos, hay que despedirse de las uñas largas para evitar lastimarse al colocarla o retirarla. Sin contar los pequeños accidentes causados por el famoso efecto ventosa. Además de salpicaduras o manchas inesperadas de sangre, retirar la copa puede ser algo doloroso. En caso de reglas abundantes, se preferirá una braga menstrual para flujo abundante.
- Segundo inconveniente: la copa debe vaciarse en el inodoro y limpiarse al menos cada 4 horas. Esta restricción implica la proximidad de un punto de agua. En caso de reglas abundantes, habrá que repetir la operación de 3 a 5 veces al día.
- Tercer inconveniente: la copa puede estar desaconsejada para algunas mujeres. Esto incluye usuarias con DIU (riesgo bajo de expulsión por efecto ventosa) y madres recientes en las semanas posteriores al parto.
- Cuarto inconveniente: el uso prolongado de la copa conlleva el mismo riesgo de SCT (síndrome de shock tóxico) que un tampón. Por ello, no se puede usar más de 4 horas seguidas. Es imposible usar una copa durante toda la noche. Por lo tanto, será necesario también invertir en una protección externa tipo braga menstrual con material antibacteriano.
La combinación ganadora Copa + braga menstrual será también la opción ideal para deportistas y para todas las que prefieren estar preparadas teniendo siempre una solución de repuesto a mano.
Por Valérie














