¿Por qué usar una aplicación para monitorear el ciclo menstrual?

Algunas mujeres anotan cada mes el primer día de su menstruación en su agenda y siguen de cerca su ciclo menstrual, mientras llevan siempre consigo protecciones higiénicas, por si acaso… Otras no se preocupan mucho por todo esto, aunque a veces se encuentren en situaciones incómodas. Sea cual sea la relación que tengamos con nuestro ciclo, ahora podemos apoyarnos en las nuevas tecnologías para tomar el control. Se han desarrollado muchas aplicaciones móviles para facilitarnos esta tarea. Pero, al final, ¿por qué usarlas? ¿Qué nos pueden aportar?

Las «turistas» de la menstruación

¿Te pasa a menudo que dices «Uy, me siento mal» o «Estoy un poco irritable hoy» sin encontrar una explicación clara? Al día siguiente, lo entiendes todo: ¡te ha llegado la menstruación! Incluso después de años de menstruar, hay mujeres que están totalmente desconectadas de su ciclo. No tienen idea de en qué fase están y el primer día de sangrado suele ser una sorpresa.

Sin embargo, seguir el ciclo con atención puede permitirnos hacer descubrimientos interesantes sobre nuestro cuerpo y su evolución con el tiempo. Como el hecho de tener a veces menstruaciones abundantes que requieren una braga menstrual para flujo abundante.

La menstruación y todo el proceso interno que la regula forman parte de nuestra vida, y prestarle atención podría ayudarnos a facilitar nuestro día a día.

Cómo funcionan las aplicaciones para seguir nuestro ciclo

El funcionamiento es muy sencillo. Solo hay que ingresar la fecha del primer día de la menstruación para acceder a diferentes tipos de información. Así conoceremos nuestro período de ovulación: útil para las mujeres que quieren quedar embarazadas o, por el contrario, desean evitarlo a toda costa. También sabremos cuándo prepararnos para vivir nuestro próximo síndrome premenstrual y la siguiente menstruación.

Estar al tanto de esta información puede ayudarnos a distinguir entre irritaciones justificadas y molestias pasajeras causadas por el síndrome premenstrual. Esto permite relativizar y adaptar nuestro comportamiento. Si nos damos cuenta de que estamos sistemáticamente nerviosas en esa fase del ciclo, podemos intentar organizar nuestro horario para estar tranquilas y realizar actividades que nos relajen.

Aprender a hablar el lenguaje de nuestro cuerpo

Las aplicaciones también ofrecen la posibilidad de ingresar diversos datos sobre nosotras cada día: peso, estado de ánimo, actividades físicas y sexuales, emociones, apetito, etc. Después de unos meses, algunas constantes se harán evidentes… o no. Seguramente notaremos que nuestra libido está en su punto más alto durante el período de ovulación. Quizás descubramos que nuestro sueño o apetito son de mala calidad de forma cíclica y podremos revisar nuestros hábitos para sobrellevar mejor esos momentos delicados.

Comprender y monitorear así nuestro ciclo nos permitirá, a largo plazo, conocer mejor nuestro cuerpo y sus reacciones ante las fluctuaciones hormonales. Así, cuando tengamos pensamientos eróticos todo el día, podremos decirnos: «¡Ah, debo estar ovulando!». Cuando tengamos ganas de llorar por cualquier cosa, podremos prepararnos para la menstruación y planear uno o dos días tranquilos si sabemos que los necesitamos.

 

Seguir el ciclo con una aplicación es, por tanto, una buena manera de aprender a descifrar nuestros estados físicos y mentales y saber leer los mensajes codificados que nuestro cuerpo nos envía.

Porque conocer mejor nuestro cuerpo es recuperar el poder sobre nosotras mismas, aceptarnos tal como somos. También es aprender a identificar nuestros momentos de debilidad para recibirlos mejor, sin culpa ni vergüenza. ¡Así que todas a sus teléfonos!

Por Emilie