La luna y el ciclo menstrual: ¡te contamos todo!
¿Alguna vez has escuchado a algunas de tus amigas hablar de sus «lunas»? Muchas teorías sugieren la posibilidad de que las fases de nuestro ciclo menstrual estén reguladas según el ciclo lunar. Te contamos más...
Un poco de historia
Primero, algo fascinante: al interesarnos por la etimología de la palabra «menstruación», descubrimos que proviene del latín «mensis», que significa «mes», muy cercano a la palabra griega «mene», la luna (¿coincidencia?). Además, la mitología griega y romana menciona a Selene y Luna, dos diosas de la luna y la fertilidad. Para los incas, se trataba de Mama Quilla. Ella representaba tanto la luna como el ciclo femenino. Finalmente, en el pensamiento chino y más particularmente en el Tao, el Yin está asociado tanto a la luna como a lo femenino.









Así que podemos ver claramente cómo el ciclo femenino y la luna han resonado juntos durante milenios. Pero, ¿qué veían nuestros antepasados? ¿qué correlaciones observaban? y sobre todo, lo que nos interesa más particularmente: ¿cómo reconectar con nuestro ciclo y el ciclo lunar?
Ciclo lunar y ciclo femenino, ¿cómo funciona?
Otra feliz coincidencia o no, el ciclo menstrual y el ciclo lunar duran ambos 29 días. Dividimos y relacionamos estos ciclos en cuatro períodos idénticos:
1. La virgen: fase preovulatoria y luna creciente
La fase preovulatoria es la fase en la que estamos positivas y nuestra vitalidad es fuerte. Mientras nos encontramos entre el período de la menstruación y nuestra ovulación, vivimos con entusiasmo y nos preparamos para acoger una vida dentro de nosotras. La luna creciente nos influye con energías positivas de renovación. Por lo tanto, es el momento ideal para hacer nuevos proyectos, conocer gente nueva y salir de nuestra zona de confort.
2. La madre: fase ovulatoria y luna llena
La fase ovulatoria corresponde a nuestra ovulación. Brillamos, nuestra feminidad se expresa en su totalidad y nuestra libido está en su apogeo. Es el momento de arreglarse, bailar, hacer deporte y dejar que todo nuestro potencial se exprese. Como nuestro cuerpo está en ebullición, ¿por qué no aprovechar para hacer un ayuno corto y así favorecer una desintoxicación hepática y renal?
3. La hechicera: fase premenstrual y luna menguante
La fase premenstrual es la fase de duelo. Nuestro cuerpo no ha sido fecundado, así que nos volvemos hacia nosotras mismas y necesitamos dejar que nuestra creatividad, que está en su apogeo, se exprese. Melancólicas, nerviosas o tristes, nuestras emociones están al revés. En resumen, es el momento de relajarse, descansar y cuidarse.
4. La bruja: fase de la menstruación y luna nueva
La fase de la menstruación es el período de liberación y tranquilidad antes de la renovación. Con la luna nueva, tenemos menos energía, por lo que es el momento ideal para reconectarnos con nosotras mismas, tomarnos nuestro tiempo y dejar que todas nuestras emociones se expresen.
Fascinante y misterioso, si el ciclo lunar y femenino te cautiva tanto como a nosotras y quieres profundizar más, te invitamos a descubrir el famoso libro de Miranda Gray «La luna roja» o el de Aurore Widmer «Vivir con la luna». ¡En todo caso, nosotras vamos a la librería!























