Libido: el potenciador natural
Desequilibrio hormonal, falta de confianza en uno mismo, estrés, fatiga, rutina… una disminución de la libido puede tener múltiples causas tanto en mujeres como en hombres. Pero eso no es motivo para salir corriendo a comprar flibanserina, el viagra femenino. Existen métodos naturales para cuidar el deseo y devolverle su vitalidad. ¡Sigue la guía!



Tanga menstrual Aphrodite
La base: el amor propio
La caridad bien ordenada comienza por uno mismo. Para desear al otro, primero hay que desearse a uno mismo. ¿Qué es eso que me dices? Nada descabellado. Cuando no te encuentras atractiva o amable, es difícil proyectar una buena imagen de ti misma y emitir las señales correctas. Por eso hay que empezar por mimarse. Recordar nuestras cualidades, nuestros puntos fuertes, hacernos sentir bien, volver a hacer deporte o renovar el guardarropa, cambiar de peinado, respirar la naturaleza, escuchar música estimulante, saborear cada bocado de lo que comemos. No importa cómo. Disfrutar de los pequeños placeres de la vida y sonreír al mundo. Luego, el deseo de uno alimentará el del otro: ¡es un círculo virtuoso!
Luego, ganar ligereza
Compensar la frustración sexual con la comida es un reflejo muy común. Pero cuando se come demasiado, muy grasoso o pesado, uno se queda sin energía pegado al sofá. La libido baja. Para potenciarla, hay que eliminar por un tiempo los alimentos muy ricos en grasas porque reducen la producción de testosterona. Esta última juega un papel en el deseo, y no solo en el deseo masculino. En conjunto con los estrógenos, esta hormona tiene un efecto real sobre el nuestro. Por eso, privilegia alimentos llenos de energía y proteínas (frutas, frutos secos, carne roja, pescados...) y no olvides los mariscos de vez en cuando: las ostras están llenas de zinc, un oligoelemento que estimula la testosterona y la dopamina, y por tanto, la libido.
¡Muévete, muévete!
Una disminución de la libido puede aparecer cuando estás estresada o deprimida. Y contra el estrés y la depresión, el deporte no tiene igual. Estimula la producción de endorfinas y serotonina, las hormonas de la felicidad… ¡y del deseo! Así que, aunque te cueste empezar, sal a correr, bailar, andar en bicicleta varias veces por semana. Por ejemplo, después del trabajo para liberar la presión. O durante tu menstruación, porque el deporte alivia los dolores menstruales, especialmente el yoga. No lo pienses demasiado, ponte tu braguita menstrual y ¡adelante!
… y fortalecer el suelo pélvico
Tomar plena conciencia de tus órganos genitales es tan importante como conocer bien tu ciclo menstrual. ¡Eso nos hace sentir más mujer! Por cierto, ¿por qué no probar los huevos yoni?
Insistir con el ylang-ylang
En cuanto a afrodisíacos, el ylang-ylang ya no necesita demostraciones. Esta pequeña flor amarilla originaria de Indonesia exhala un aroma suave y relajante pero también excitante. En aceite esencial, estimula la libido femenina. Añade unas gotas a un aceite vegetal (jojoba, almendra dulce, coco…) y masajea tus muñecas durante unos minutos con esta mezcla. Si tienes pareja, ofrece un masaje con este aceite que debería transportarte al país de las 1001 noches.
Una pizca de ginseng en mi vida
Otras plantas, raíces y especias pueden darle sabor a nuestra vida sexual y darnos un impulso. Es el caso del ginseng, que se puede tomar en forma de cápsulas, la maca, una planta originaria de Perú que aumenta el apetito sexual, y también el chocolate negro. ¡Sería un error privarse!
Por Elise





























