¡Cuidemos nuestros pechos!


Grandes, pequeños, medianos: ¡vivan nuestros bonitos senos!

 

Esculpen nuestra silueta y llaman la atención de algunos. Sea cual sea su tamaño, sea cual sea su forma, los senos forman parte de nuestra feminidad. A veces nos gusta olvidarlos, otras veces realzarlos, y para valorarlos, ciertamente está la lencería, pero también hay una rutina de belleza que adoptar.

La piel de los senos es delicada y pobre en glándulas sebáceas, por lo que es importante hidratarla bien para evitar la flacidez cutánea. Y prevenir las estrías. Para eso, elegimos cremas o aceites a base de productos naturales. Al aplicar nuestra crema, aprovechamos para masajear nuestro pecho con un movimiento en 8: ¡esto reafirma el escote y le da una bonita forma!

Luego, cuidamos de no subir o bajar demasiado de peso de golpe para evitar la aparición de estrías.

Finalmente, adoptamos una buena postura (nos mantenemos rectas gracias a los abdominales, con los hombros bajos, y el pecho ligeramente hacia adelante). Y por supuesto, hacemos deporte y ejercicios para tonificar nuestros pectorales.

Confort y bienestar de los senos

 

Sensibles a los cambios hormonales, nuestros senos a veces nos causan molestias, especialmente justo antes de la menstruación. Por suerte, para aliviar el dolor o incluso hacerlo desaparecer, existen soluciones. Alimentación, infusiones, deporte adecuado, ropa interior bien diseñada y automasajes (sí, otra vez): las opciones para sobrellevar mejor estos momentos delicados no faltan. Te damos todos nuestros consejos en nuestro artículo sobre la mastodinia hormonal.

En cuanto a la ropa interior, te recomendamos nuestro sujetador muy suave y súper cómodo. Perfectamente adaptado al periodo menstrual, respeta nuestra fisiología y la circulación de la linfa necesaria para la buena salud de nuestros senos. Si eres fan del slow-bra, aquí tienes la prenda ideal para alternar con las fases sin sujetador, beneficiosas para fortalecer el soporte natural de nuestros senos.

Y para la lactancia, ¿qué mejor que nuestro sujetador de lactancia?

Salud de los senos, prevención y autoexploración

 Unos senos bonitos, senos que no duelen, es una felicidad. Pero nunca debemos perder de vista lo invisible: el cáncer que podríamos tratar a tiempo. De hecho, esta enfermedad es invisible y silenciosa, ya que rara vez duele al tacto. Sin embargo, un cáncer de mama detectado temprano tiene un 99 % de probabilidad de curarse después de 5 años. Por eso es fundamental hacerse revisiones regularmente, especialmente si hay antecedentes de cáncer de mama en la familia (una vez al año después de los 25 años mediante ecografía o mamografía, y luego una vez cada dos años después de la menopausia). También es importante, entre cada control, practicar regularmente la autoexploración:

De pie frente a un espejo
levanta el brazo derecho
asegúrate de examinar todo el seno
termina por el pezón

   

Una vez al mes después de la menstruación, o en una fecha fija una vez menopáusica, nos tomamos el tiempo para observar nuestros senos y palparlos para detectar cualquier anomalía posible: bulto, enrojecimiento o secreción...

algunos de los síntomas a vigilar

 

 Por Élise