Vaginismo: comprender, curar, prosperar

Se pliega al más mínimo roce: es una planta curiosa llamada Mimosa Pudica. La mujer que sufre de vaginismo —este trastorno sexual que le impide la penetración a ella y a su pareja— es un poco como ella. Un reflejo, como un miedo pánico, contrae los músculos que rodean su vagina cada vez que un pene intenta visitarla. Vergüenza, frustración, dolor. El vaginismo es difícil de vivir, pero tiene tratamiento.

¿Qué es el vaginismo?

El vaginismo es un reflejo muscular involuntario que impide la penetración de un cuerpo extraño en la vagina (pene, dedo, tampón, espéculo…). La causa son los músculos pélvicos, que en lugar de relajarse para facilitar la penetración, hacen todo lo contrario. La penetración se vuelve entonces difícil y dolorosa, incluso imposible.

¿Existen varios tipos de vaginismo?

Existen dos tipos de vaginismo:

- El vaginismo primario, presente al inicio de la vida sexual de una mujer, que nunca ha tolerado ningún tipo de penetración vaginal.

- El vaginismo secundario, que generalmente aparece después de los 40 años en la premenopausia, o tras un parto, una infección o un trauma.

También se distingue entre vaginismo global y situacional, el primero se refiere a aquel que impide la penetración de cualquier cuerpo extraño en la vagina, y el segundo se refiere, por ejemplo, a la contracción de los músculos ante la aproximación de un sexo masculino pero no durante un examen ginecológico (o viceversa, según el momento).

¿Cómo se desencadena?

La causa exacta del vaginismo no se conoce aún, y podría deberse a diferentes factores según la mujer. Factores psicológicos, como la ansiedad, o un trauma sexual no tratado. Y factores fisiológicos, como una respuesta a un dolor vulvar (el mismo reflejo que cuando tenemos un moretón en algún lugar y tememos que nos toquen ahí: se activan nuestros receptores del dolor), puntos de sutura tras un parto, una infección prolongada… Finalmente, la menopausia, que hace que la vagina sea menos flexible o puede provocar una sequedad vaginal, también es un factor frecuente.

¿Cómo curar (y salir del círculo vicioso del vaginismo)?

El mayor problema en este trastorno sexual es la instalación de un miedo anticipado, que puede hacer que los músculos pélvicos se contraigan incluso antes de que comience la penetración, solo con mencionarla.

Por eso es importante mantener una actitud positiva, recordando que este trastorno no es irreversible, que no hay nada de qué avergonzarse, y que se puede hablar con la pareja para avanzar juntos hacia una sexualidad plena. Pocos hombres han oído hablar de este fenómeno que, lamentablemente, sigue siendo tan tabú y oscuro como el ciclo menstrual para algunos… Eduquémoslos ;)

Para curar el vaginismo:

Primero hay que descartar posibles causas infecciosas con el ginecólogo o el médico. Luego, se utilizan dos enfoques, uno puramente corporal y otro mental:

- En el enfoque corporal, se redescubre la anatomía con un fisioterapeuta especializado en pelvi-perineología. Tablas íntimas, espejo, exploración del sexo, ejercicios de relajación o fortalecimiento del suelo pélvico… Poco a poco se toca sin miedo y luego se puede pasar al siguiente paso: los dilatadores vaginales de diferentes tamaños, que son dispositivos médicos similares a un tampón higiénico. El objetivo principal en este ejercicio es tranquilizar sobre la posibilidad de recibir un pene sin dolor. A veces se recurre a antidepresivos o relajantes, pero solo a corto plazo.

- En el enfoque mental, la hipnosis puede ser eficaz, así como la terapia cognitivo-conductual. Estos dos métodos permiten modificar los pensamientos automáticos y los reflejos de miedo de las mujeres con vaginismo, reemplazándolos por imágenes positivas sobre su sexo y el acto sexual. Estas formas de rehabilitación han demostrado su eficacia: muchas mujeres han recuperado una sexualidad plena tras menos de 10 sesiones y hoy son madres.

No, el vaginismo no es una fatalidad.

Por Elise

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Qu'est-ce que le vaginisme ?

Le vaginisme est une contraction involontaire des muscles du vagin. Il survient comme un réflexe et empêche la pénétration, selon les personnes cela peut empêcher toute pénétration ou celle d'un organe masculin uniquement, ou un ustensile d'examen. On distingue cependant deux types de vaginisme, le primaire qui désigne une forme de vaginisme qui se manifeste au tout début de la vie sexuelle de la femme et un secondaire qui se manifeste à la ménopause ou après un événement.

Comment se soigne le vaginisme ?

Pour soigner le vaginisme il faut d'abord en identifier la cause. Si c'est la peur, le stresse ou un traumatisme, il peut être bon d'en parler, avec son partenaire, une personne de confiance ou un spécialiste. Si c'est soudain, cela peut être un symptôme de quelque chose d'autre, donc en parler à son gynécologue peut vous rassurer. Enfin, il existe de la kinésithérapie et même de l'hypnose pour pallier ce réflexe qui peut vous mener la vie dure.

Quelles sont les causes du vaginisme ?

Les causes du vaginisme sont encore peu documentées, mais il y a un lien réel avec la peur, le stresse et les traumatismes dans un premier cas et avec la douleur dans un second (s'il y a des lésions, une suture, ou autre au niveau des parties intimes).

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