Cistitis (Ay, ay, ay): prevenir y tratar de forma natural
Verduras crudas, trajes de baño mojados, arena caliente, sudoración. Y deshidratación. Así es el verano, con sus pequeños placeres y sus pequeñas molestias: me refiero a la cistitis. Infección urinaria que no es necesariamente estacional pero sí principalmente femenina, la cistitis se contrae más fácilmente cuando hace calor y nuestra alimentación cambia. Un pequeño repaso sobre esta inflamación dolorosa y los remedios naturales para combatirla.
¿Por qué tengo cistitis?
Del griego antiguo «κυστίς» (pronunciado «cist») que significa vejiga, y del sufijo «-itis» que hace referencia a una inflamación en el vocabulario médico, la cistitis es una inflamación de la vejiga. Esta es provocada por una infección urinaria causada por una bacteria, la mayoría de las veces la famosa Escherichia Coli. Una bacteria que proviene de nuestra flora intestinal y puede ascender a la vejiga pasando por la uretra. Esto ocurre:
- en una mujer cuando se limpia de atrás hacia adelante después de orinar (la bacteria encuentra así fácilmente su camino)
- al inicio de la vida sexual, cuando la flora vaginal se modifica y no puede defenderse
- cuando se está muy cansada (con el sistema inmunitario debilitado)
- cuando no se bebe suficiente agua para eliminar las bacterias
- cuando no se orina después de una relación sexual
- cuando se usan prendas interiores sintéticas y se suda en ellas
- cuando se lleva un traje de baño mojado por mucho tiempo
- cuando se está estreñida
- cuando se cambia la alimentación en verano (las verduras crudas modifican el pH de nuestra flora intestinal)
Remedios naturales contra la cistitis: la famosa arándano rojo
Imposible hablar de cistitis sin mencionar el arándano rojo (o cranberry para los hispanohablantes). Esta baya de regiones frías es conocida por sus propiedades antibacterianas. Contiene proantocianidinas, polifenoles que impiden que las bacterias se adhieran a las paredes de las mucosas de nuestro sistema urinario. Sin embargo, algunos científicos no consideran que el arándano rojo sea muy efectivo a menos que se beban litros. Pero se puede beber tanto como se quiera (atención, solo jugo sin azúcar añadido, ya que el exceso de azúcar perjudica el pH de la flora vaginal y puede favorecer infecciones). El arándano rojo también está disponible en farmacias en forma de gránulos o cápsulas, lo que permite ingerirlo en una forma más concentrada. Se usa como prevención o tratamiento. Además, está lleno de vitaminas y antioxidantes: ¡combinación ganadora!
Las fibras insolubles
Cuando se está estreñida, las heces se acumulan en el recto y favorecen la proliferación de bacterias que pueden transmitirse a la vejiga. Para prevenir la cistitis, es importante cuidar el tránsito intestinal. Para ello no hay secreto: ¡fibras, fibras, fibras! Pero fibras insolubles. Son ellas las que limpian las paredes intestinales y facilitan la evacuación de las heces. En cuanto a frutas, se encuentran principalmente en las frambuesas, manzanas, fresas, peras y plátanos. En cuanto a verduras: coliflor, col rizada, espinacas, judías verdes, guisantes y nabo encabezan la lista. Finalmente, las legumbres (lentejas, garbanzos), los cereales integrales de trigo o las almendras y nueces hacen un buen trabajo.
Una bebida veraniega de hibisco
El bissap es una deliciosa infusión de flores de hibisco que se puede disfrutar bien fría. Es diurética y muy eficaz contra los trastornos digestivos, incluido el estreñimiento. Su ligero efecto laxante ayuda a limpiar los intestinos pero, sobre todo, el hibisco es reconocido por su acción antiinfección urinaria por la EFSA (la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) porque evita la acumulación de bacterias en la vejiga al drenarla. Para una eficacia real, se recomienda una infusión diaria que contenga 1,5 gramos de flores en periodos de crisis. Se puede preparar en casa o comprar en tiendas ecológicas.
Protecciones menstruales adecuadas
Durante la menstruación y el resto del mes, se desaconseja fuertemente usar ropa interior sintética si se es propensa a infecciones por hongos o cistitis. ¡Adopta una braga menstrual antibacteriana con un tejido que drene para estar tranquila!
Y gestos sencillos
Para prevenir la cistitis, por supuesto hay que beber suficiente agua cada día, especialmente en verano (mínimo 1,5 litros). Orinar después de cada relación sexual (esto actúa como una limpieza). Limpiarse de adelante hacia atrás en el baño. Y cuidar el sistema inmunitario comiendo equilibradamente, durmiendo bien y haciendo ejercicio regularmente.
Si los síntomas persisten, encontrarás tratamientos sin receta en la farmacia. De lo contrario, y para evitar complicaciones (infección renal), consulta a tu médico, quien podrá prescribirte un antibiótico: fosfomicina.
Por Élise.
































