INCONTINENCIA POR HIPERACTIVIDAD VESICAL: LA URGENCIA MICCIONAL
antigua nomenclatura llamada fuga por imperiosidad
La urgencia miccional, caracterizada por una necesidad repentina e imperiosa de orinar, es un síntoma clave de la hiperactividad vesical. Esto corresponde a contracciones involuntarias de la vejiga que pueden ocurrir incluso cuando ésta no está completamente llena.

Síntomas y Diagnóstico de la Hiperactividad Vesical
La urgencia miccional puede manifestarse con o sin pérdidas de orina, acompañada de un aumento en el número de micciones por día (más de 7), conocido como polaquiuria, y micciones frecuentes durante la noche debido a la necesidad de orinar, llamadas nicturia (más de 2).
Estos diferentes síntomas pueden ser secundarios a una patología subyacente (ejemplos: tumor vesical, cistitis bacteriana, cistitis radiactiva, cálculo, enfermedad neurológica…) que debe descartarse antes de considerar cualquier tratamiento.
Manejo de las Infecciones Urinarias Recurrentes
Las infecciones urinarias recurrentes son frecuentes en pacientes con urgencia miccional. Se recomienda que estos pacientes dispongan de tiras reactivas para orina en casa para un diagnóstico rápido. Si la tira reactiva indica una infección, se debe realizar un análisis completo de orina en laboratorio para permitir una selección adecuada de antibióticos, evitando así el desarrollo de resistencias bacterianas.
Causas Subyacentes de la Urgencia Miccional
Las causas de la urgencia miccional son bastante desconocidas, sin embargo, se consideran el envejecimiento con una mucosa vesical que presenta anomalías, la menopausia con la caída de estrógenos, trastornos metabólicos (obesidad abdominal, hipertensión, aumento del nivel de azúcar en sangre en ayunas, colesterol…) y una alteración del microbioma vesical (desequilibrio en lactobacilos).
Técnicas de Rehabilitación
Las técnicas de rehabilitación proponen electroestimulación en consulta con un terapeuta para aplicar una estimulación específica que calme la vejiga, pero esta técnica puede ofrecerse en casa si la paciente responde bien al tratamiento, lo que permitirá mantener los resultados. Estos dispositivos están cubiertos por la seguridad social, ya sea con un alquiler de tres meses o con la compra. Deben ser prescritos por un urólogo.
Esta técnica puede complementarse con biofeedback: la paciente realizará una contracción perineal larga y no intensa dirigida por el terapeuta, que podrá visualizar en una pantalla para analizar bien su gesto y así desencadenar un reflejo que permita calmar la vejiga. (reflejo 3 de Mahony)
Enfoques Conductuales
La técnica conductual consiste en proponer un calendario miccional donde la paciente deberá anotar durante 3 días (3 veces 24 h) los volúmenes y horarios de cada micción, sus ingestas de líquidos y la calidad de las bebidas consumidas.

El terapeuta realizará un análisis y dará consejos sobre el comportamiento, por ejemplo, no acudir al baño si no se tiene ganas, evitar beber bebidas que estimulan la vejiga como el té, el café, el vino blanco y el champán.
Opciones Medicamentosas y Quirúrgicas
Existen medicamentos que pueden ayudar a calmar la vejiga como los anticolinérgicos, pero se administran con precaución en personas mayores debido a riesgos de trastornos cognitivos. Otro medicamento disponible en el mercado que no presenta este inconveniente, pero que no ha recibido la autorización de comercialización (AMM) y por tanto no puede ser reembolsado, es la molécula mirabegrón comercializada bajo el nombre Betmiga®.
Se puede proponer un tratamiento local a base de estrógenos. (Consultar con el oncólogo si la paciente presenta o ha presentado un cáncer de mama hormono-dependiente).
También se pueden proponer probióticos para resembrar la vejiga mediante un reequilibrio intestinal.
Las técnicas quirúrgicas incluyen la inyección de toxina botulínica para paralizar el músculo de la vejiga, y también puede proponerse la colocación permanente de un estimulador.
Educación Terapéutica
Se ofrecerán consejos de educación terapéutica a la paciente para mejorar su metabolismo: lucha contra el estreñimiento: postura para la defecación recomendada, ingesta suficiente de líquidos, equilibrio alimentario con aporte de fibras solubles e insolubles, buena respiración abdomino-costodiafragmática y masaje abdominal.
Se recomienda la práctica de actividad deportiva y, si existe sobrepeso, se recomendará una dieta.
































